martes, 26 de junio de 2012

CUMBRES BORRASCOSAS



 Puntuación: ☆☆☆☆☆



Ésta es una novela que destaca por su intensidad. Su título, “Cumbres Borrascosas” revela algo más que el escenario inhospitalario de unos yermos páramos azotados por el caprichoso temporal indómito. Pues previene también de la variabilidad y arrastre de los fuertes sentimientos de los personajes que construyen la historia.

Pese a los numerosos personajes que participan en la obra, el indiscutible protagonista es Heathcliff. La narración tiene como núcleo sus propias emociones y el efecto que los sentimientos y actos de los demás tienen en él, así como la manera en que él encaja todos los golpes, que no son pocos.

Heathcliff nace de la nada; su procedencia es un misterio sin resolver en toda la novela. Lo más triste de todo es que no sé de qué clase de Infierno vendría, pero desde luego que las circunstancias que lo acompañan durante toda su vida lo obligan a abandonar la esperanza de alejarse de él para siempre.

La historia comienza retratándonos una familia feliz instalada cómodamente en el condado de Yorkshire, sujeta a una sociedad rural donde la distancia que marca la salvaje naturaleza y los infatigables vientos y tormentas que agitan el lugar recluye a sus habitantes, aislándolos en su parcela de tierra y limitando las relaciones sociales a la propia familia. En esa situación el padre de familia deja unos días el hogar para acudir a Liverpool por necesidad, pero regresará trayendo consigo a Heathcliff, un pobre huérfano que la caridad del señor lo obliga a  rescatar de las calles. Desde ese momento las vidas tranquilas de los Earnshaw sufren un bruco cambio del que jamás se recuperarán. Heathcliff entra en sus vidas con violencia, no porque sea un niño problemático, sino porque a la familia le cuesta aceptar su incorporación a su celoso seno, y de hecho jamás alcanza a pertenecer del todo a ellos. El señor Earnshaw, su salvador, le prodiga atenciones y privilegios destacados, y da la impresión de haber acogido a Heathcliff como su hijo preferido, suscitando así el desprecio y el odio de su hijo legítimo Hindley hacia el huérfano. Catalina, la pequeña integrante de los Earnshaw sin embargo pronto aparca sus recelos y siendo niña como es, enseguida ve en él a un potencial compañero de juegos. No tardan los dos en hacerse inseparables y en disfrutar de su compañía de un modo íntimo e intenso, convirtiéndose en inseparables y acostumbrándose tanto a su mutuo trato que ya nunca podrán desprenderse de la influencia que el otro tiene en su felicidad. Sin embargo Heathcliff jamás se desprende del odio de Hindley, que siempre está ahí, acechándolo con la idea de maltratarlo todo lo que le es posible con el único obstáculo del sólido cariño que su padre le tiene. Sin embargo el viejo Earnshaw no tarda mucho en abandonar al joven Heathcliff a su suerte tras rendirse al reclamo de la muerte, y Hindley se ve totalmente en libertad de golpear el cuerpo de Heathcliff, de atormentar su espíritu y minar su autoestima, relegándolo a una posición social inferior a la de esclavo. Pero Catalina y él encontrarán siempre el modo de estar juntos y de servirse de apoyo a pesar de que Hindley luche por impedírselo.

Sin embargo, Catalina no es ningún ángel. Está joven de belleza extraordinaria es una protagonista bastante despreciable. Es una muchacha egoísta, caprichosa, obstinada, traviesa y algo diabólica, e incluso en algún momento de la historia se ve afectada gravemente por la frivolidad. Se podría decir que lo mejor que hizo en la vida fue haber apoyado a Heathcliff y haberle sido sincera en sus afectos; sin embargo esa buena obra la emplea para causar el máximo sufrimiento al máximo número de personas; ella incluida. Su amor por Heathcliff jamás se extingue, pero sí su valor para encarar las consecuencias nobles que le debe a ese sentimiento. Su engreimiento y su orgullo la perjudicarán gravemente, pero lo peor es que no solo le afecta a ella, sino que se llevará por delante con su egoísmo y su frivolidad a más personas de las que ella podrá lograr imaginar. Y es que sus actos tendrán eco incluso después de ella estar muerta.

Lo más exquisito de la novela diría que son los personajes. Todos son complejos y todos son esclavos de fuertes pasiones que los llevarán a los extremos. Y ninguno de ellos es solo luz o solo oscuridad, todos están dominados por un exquisito contraste que enriquece la trama y la evolución de la historia. Diría que es un buen retrato del ser humano, mostrando abiertamente el Cielo y el Infierno que todos tenemos en nuestro interior. Todos nacemos con ambos lugares ocupando un puesto equilibrado, abarcando un terreno de iguales dimensiones. Pero entonces las vivencias y la forma en que las digerimos hacen que una tierra vaya devorando a la otra, hasta que por fin predomine una entre las dos.

La mayoría de los personajes tienen en su corazón más Infierno que Cielo, y en muchos casos, como el de Heathcliff o Hareton (hijo de Hindley) tienen  justificación para ello. ¿Cómo encontrar ánimos cuando lo único que conoces es el desprecio desde muy niño? ¿Cómo sobrevivir al rechazo tan cruel de la única persona que te ha querido o que debería quererte? ¿Cómo no convertirse la venganza como un motor de vida en tan hostil ambiente?

El amor, el odio, la venganza y el sufrimiento son los ingredientes principales de esta célebre obra. Y por sus componentes adivinaréis que es un melodrama en toda regla. Pero, al menos para mí, es una tragedia apasionante y a pesar de todos los dolores y los desdenes que se respiran en toda la obra, incluso el cuento más oscuro es capaz de tener un final feliz.

Como ya he dicho, el atractivo principal de la novela lo constituye el carácter de los personajes, así que voy a hablaros un poco de los que más me han impactado. A Catalina ya la he descrito, ahora procederé con Heathcliff, el personaje más fascinante y poderoso sin lugar a dudas.

Heathcliff es, al fin y al cabo, un producto de sus experiencias. Desconocemos las circunstancias de su nacimiento, pero atinamos a saber que no fueron propicias a la familiaridad y el calor, ya que fue hallado solo en las calles. Así pues, creo poder afirmar sin temor a equivocarme que Heathcliff no ha conocido nunca bondad ni felicidad. Su única fuente de dicha fue Catalina, su compañera de juegos y más tarde su gran amor. Imaginaréis entonces lo mucho que dependía de ella. Su mundo era reducido y además de ello lúgubre, sometido a las bajezas que le hacía padecer su hermanastro y teniendo que sobrevivir a ello sin poder escapar. Pero es que además tampoco sentía inclinaciones a escapar. Desde niño ese era el único lugar que le habían enseñado, y si no se sentía pertenecer a él, si sentía pertenecer a Catalina. En el mismo Infierno donde padecía condena saboreaba también el cariño que siempre le había faltado. Sin embargo Catalina no sanó su alma, y en cambió la contaminó de más odio y oscuridad con su manera de proceder. Fue a la vez su salvación y su condena irremediable. Así de cruel fue el destino de Heathcliff. Llega un momento en el que Catalina se avergüenza de su incultura, ya que sometido a duros trabajos físicos le habían vedado por completo la educación y nadie se molesto en remediar eso. Por tanto, la mente de Catalina siguió evolucionando, siguió madurando y consolidándose, y de pronto ambos estaban en un nivel tan distinto que se evidenciaba en su trato. No obstante, no por ello dejaron de quererse; sus almas se habían unido ya desde que fueran niños. Aunque la mente de Catalina buscaba estímulos que Heathcliff no podía otorgarle, y fue por ello que los buscó fuera de él y terminó por traicionar a su corazón en pos de su enferma ambición. Pero tal y como he dicho, Catalina y Heathcliff tenían un vínculo poderoso e irrompible, y no fue tan fácil sobrellevar una separación. Imaginaos pues a Heathcliff, menospreciado y traicionado, sin más motivos para vivir que su despecho, su dolor y sus planes de venganza. Imaginaos cuando la esperanza de felicidad se extingue para siempre y lo más próximo al bienestar es el crear los más retorcidos padecimientos a aquellos que te causaron sufrimiento. Cuán importante es la esperanza, creedme. Heathcliff podría haberse salvado de convertirse en un demonio tan ruin e inhumano, -difícilmente, sí, pero era posible- de no ser porque toda luz de esperanza se extinguió. Ya no le quedaba nada por lo que intentar desechar el pasado y convertirse en alguien nuevo. Ya no tenía razones para ese tipo de lucha. Era preso de su pasado y esclavo de un futuro fatídico. Qué compasión y terneza me inspiran Heathcliff. En la obra es el villano por excelencia, pero para mí no es sino una víctima despechada.

Luego está uno de los más acérrimos enemigos de Heathcliff, Eduardo Linton, hacia quien extenderá todo su odio por haberse interpuesto en su historia de amor con Catalina. De nada le servirá el que Catalina quiera a su esposo para frenar su ira contra él. El amor de Heathcliff hacia Catalina es insano, salvaje e invariable, y la única manera que entiende de amarla es la posesión de su cuerpo y alma.

De ese modo, el buen muchacho Eduardo se verá como objetivo principal de un odio que su carácter afable, pacífico y generoso jamás podría haber podido suscitar por sí solo. Y le costará a Eduardo muy cara su enemistad con Heathcliff, ya que él querrá echar mano tanto de sus propiedades materiales y riquezas como de su adorada hija Cati. De ese modo la vida de Eduardo se ensombrecerá para siempre y no podrá ya aspirar a un futuro dichoso y feliz con el amor de su familia.

Linton, el hijo de Heathcliff, es sin duda el personaje que más aborrezco de la obra. Consigue inspirarme hasta asco este muchacho egoísta hasta el punto de apoyar la injusticia y el maltrato hacia otros a fin de evitar que sea él el perjudicado. Es una bestia. Un inhumano. No tiene principios. Para él todo se resume a que lo malo le salpique lo menos posible. No existe el bien o el mal, solo su propio bien, y no le importa cuántos infelices hayan de padecer para ello. No tiene valentía ni buenos sentimientos hacia nadie que no sea él mismo. Es caprichoso, ingrato y superficial, y se cree superior al resto del mundo, burlándose sin compasión de aquello que le prestan ayuda. Es ademán buen chantajista emocional, y bastante convincente, aunque no para mí que no hacía más que desear meterme en el libro para sacudirlo hasta matarlo. No quería yo no arrancarle los ojos y gritarle después que se atreviera a llorar al muy imbécil. Sí, tal grado de desprecio me llegó a suscitar.

Hareton es un personaje que me gusta mucho. Su historia es completamente conmovedora. Nació en circunstancias adversas, sin una madre para cuidarlo y un padre incapacitado para encargarse de él, siempre en brazos de criados que tenían la caridad de atenderlo, ya que nadie se había preocupado por garantizar su supervivencia. Así pues, la educación fue un privilegio inalcanzable para él. Nadie se preocupó de su futuro, su padre el que menos, que además maltrataba al chiquillo sin encontrar nunca una pizca de consideración que darle por simple paternidad. De ese modo Hareton creció primero temiendo a su padre y después odiándolo profundamente. Y encontró en Heathcliff un aliado para vengarse de su padre, ya que éste apaleaba y torturaba a Hindley tanto física como mentalmente. Sin embargo Heathcliff nunca fue bueno con él. Era hijo de su enemigo y eso bastaba para querer arruinarle la vida y desdeñarlo. De hecho, encontró la manera de atormentar al joven dándole el mismo estatus de esclavo que Hindley le diera a él en sus días, convirtiéndolo en una réplica de lo que él fuera de joven: huraño, bruto, arisco y terriblemente inculto. Sin embargo la materia prima de Hareton es muy prometedora: es un chico espabilado y despierto con grandes aptitudes mentales, una salud de hierro, un cuerpo vigoroso y una fortaleza emocional admirable. Por ello no está todo perdido y si alguien sabe cómo lograr que deje conducirse podría llegar a ser un joven excelente y desintoxicarse de todo aquel ambiente de odio y violencia en el que fue engendrado.

Mencionar también a Cati, la hija de Eduardo Linton y Catalina Linton. Es ella una muchacha educada y dulce, crecida en un ambiente cálido y cariñoso que le ha reportado muchas alegrías. Sin embargo su apellido Linton no le permitirá llevar una vida cómoda y tranquila, pues las sombras de “Cumbres Borrascosas” la acechan y no consentirán en dejarla vivir feliz. Sin embargo es una chica fuerte y obstinada. La verdad que en muchas ocasiones me saca de quicio porque su bondadoso corazón la mete en situaciones que poco a poco van atrapándola en la telaraña de planes de venganza. Y no es algo impredecible, la verdad. Tiene avisos que le llegan de boca de los que la quieren y que ella puede atisbar por sus mismos ojos. Sin embargo es cabezona y sensible, y esas cualidades le costarán caro. No hay que dejar de lado tampoco el detalle de su juventud y la vida sobreprotegida que ha llevado y que le hacen tener demasiada buena fe en la bondad de los propósitos ajenos y la convierten en una víctima realmente fácil de manipular.

Por último le dedico unas líneas a Elena Dean, una de las narradoras de la historia junto con el señor Lockwood. Esta obra es peculiar incluso a la hora de designar narrador, ya que estos dos personajes, ajenos completamente a las familias de la historia, son los que se reparten el rol de narrador. Elena es una criada que ha estado presente en la mayor parte de la vida de todos los personajes. Ella misma tenía la edad de Catalina Earnshaw y andaba muy cerca de alcanzar a Heathcliff, y siguió de cerca la relación que comenzara desde su infancia hasta la muerte. Pero Elena no es una simple criada, es para muchos personajes una persona cercana, alguien cuya importancia en sus vidas llega a ser trascendente. Es muchas veces un pilar en el que apoyarse y confidente de secretos y pesares. Es además una mujer observadora, inteligente y voluntariosa, y nos narrará de una manera subjetiva el relato, salpicándolo con sus impresiones y sus opiniones y enriqueciendo el impacto que las narraciones deberían tener en nosotros. Es una mujer leal que ha sido amiga de muchos personajes, comprende a todos y es muy protectora con los más vulnerables, por quienes lucha para defenderlos; pero no serán suficiente su valentía y determinación. Tiene sin embargo muy buenos sentimientos hacia todos, podría decirse, ya que aunque a veces deba contrariarse ante los actos de algunos siempre compadece a todos.

Por último, reiterar lo encandilada que me tiene esta novela. No sabría decir si es una novela de amor, ya que el “amor” está tan contaminado de traiciones y odios y es siempre tan posesivo que parece una palabra demasiado pura y bonita para definir las descarnadas y contaminadas pasiones que narran sus páginas. Digamos pues que es un relato sobre sentimientos, sobre cicatrices del alma y dolores que no cesan sino ante la paz de la muerte.

Es sin duda una novela intensa que despierta angustia, pesares, tristeza, desesperación, y también ternura; unas fuertes emociones que resultan más efectivas que subirse a una montaña rusa.

Y para terminar alabar la narrativa, tan directa y dramáticamente poética, con las exquisitas descripciones del paisaje riguroso y áspero de las cumbres, siempre siendo víctima de tinieblas y brumas, de tormentas y ráfagas que hielan los huesos y enfrían los corazones; con la manera de definir la  psicología de los personajes con frases y diálogos que rozan el lirismo. Una novela repleta de pasajes inolvidables por su gran carga emocional. Aún me revolotean en la mente frases e incluso párrafos enteros, tan tristes como bellos.

Un 10.

LIZZIE VILLKATT

lunes, 11 de junio de 2012

Has destruido mi palacio...

—No me vengaré de ti —dijo Heathcliff con menos violencia—. El tirano oprime a sus esclavos, y éstos, en lugar de volverse contra él, se vengan de los que están debajo. Atorméntame cuanto quieras, si ello te divierte, pero déjame a mí divertirme del mismo modo, y guárdate muy bien de burlarte de mí. Ya has destruido mi palacio, no te empeñes en edificar en sus ruinas una choza y hacerme habitar en ella por caridad. Si yo creyese que tenías interés en que me casase con Isabel , me daría un tajo en la garganta antes que hacerlo. 


"Cumbres Borrascosas", Emily Brontë

viernes, 8 de junio de 2012

EDGAR ALLAN POE

¡Muy buenas! Hace demasiado que no actualizo esto, así que hoy le daré un poco de vidilla haciéndole un homenaje a un gran autor, muy reconocido en todo el mundo (como debe ser en relación con su talento). Así que aquí os dejo citas y fragmentos de algunos de sus escritos que yo personalmente he escogido y que a mí me resultan muy inspiradores :).



■ LOS ASESINATOS DE LA CALLE MORGUE

La diferencia en cuanto a la cantidad de información obtenida reside no tanto en la validez de la conclusión, sino en la calidad de la observación. Lo que se debe saber es qué observar. 

Por ejemplo, Vidocq era un hombre muy perseverante y lograba excelentes conjeturas. Pero al no tener un pensamiento educado, continuamente se equivocaba por la intensidad misma de sus investigaciones. Alteraba su visión por mirar el objeto desde demasiado cerca. Tal vez, podría ver uno o dos puntos con una claridad inusual, pero, al hacerlo, necesariamente perdía la visión del asunto en su totalidad. En el fondo, se trataba de un exceso de profundidad y la verdad no siempre está dentro de un pozo. 

Han caído en el grueso, pero común, error de confundir lo inusual con lo incomprensible.


■ EL MISTERIO DE MARIE ROGÊT

Nos ocupamos del presente, dejando de lado toda preocupación por el futuro, reduciendo a sueños el triste mundo que nos rodeaba.

He observado con anterioridad que, para llegar a la verdad, la razón se abre paso por caminos que están por encima del nivel ordinario y que la cuestión en casos como éstos no es tanto ¿qué ha ocurrido?, sino ¿qué ha ocurrido que no haya ocurrido antes?

Una gran parte de la verdad surge de lo aparentemente irrelevante.


■ EL ESCARABAJO DE ORO

Temí que el continuo peso de la desgracia, finalmente, había acabado con la razón de mi amigo.

Una mente con tendencia a la demencia es claramente susceptible de dejarse arrastrar por estas sugestiones, en especial si éstas coinciden con ideas preconcebidas.

Este es el efecto normal de estas coincidencias. La mente lucha por establecer una relación, una secuencia de causa y efecto, y al no poder hacerlo sufre una especie de parálisis temporal. 

Usted podrá ver que las historias que se cuentan versan sobre buscadores de dinero y no sobre los que lo encuentran. 


■ MANUSCRITO HALLADO EN UNA BOTELLA

En general, nadie puede ser menos propenso que yo a desviarse de los severos límites de la verdad por los fuegos fatuos de la superstición. He creído necesario exponerlo por miedo a que el increíble cuento que voy a relatar pueda ser considerado como el desvarío de una imaginación exaltada, más que como una experiencia positiva de una mente para quien los sueños de la fantasía han sido letra muerta y una nulidad. 

Nos mareábamos por la velocidad del descenso de algún infierno de agua, donde el aire parecía estancado y ningún sonido interrumpía el adormecimiento del monstruo marino.

Un sentimiento que no puedo describir se apoderó de mi alma, una sensación que no admite análisis, para la que el aprendizaje de otros tiempos resulta inadecuado y para la que, creo, ni el futuro podrá ofrecerme la clave. [...] Un nuevo sentido, una nueva entidad, se suma a mi alma.

Los rayos de mi destino se concentran en un solo foco.

Seguramente, estamos predestinados a andar siempre al borde de la eternidad, sin llegar a precipitarnos por fin en el abismo.

La tripulación se desplaza como los fantasmas de siglos sepultados.

Resulta evidente que corremos hacia un conocimiento apasionante, un secreto que nunca compartiremos y cuya obtención nos lleva a la destrucción. 

Hay en su rostro una expresión que se parece más a la ansiedad de la esperanza que a la apatía de la desesperación. 


P.D.: Espero que hayáis disfrutado de estás perlas literarias. Yo por mi parte, estoy enamorada de este hombre^^.

martes, 29 de mayo de 2012

EN LLAMAS


Puntuación: ☆☆☆☆☆


Se merece un absoluto sobresaliente; incluso más que eso.

Este libro me ha gustado muchísimo más que el anterior (una hazaña considerable, ya que el primero es una auténtica maravilla, como ya adelanté en su crítica).

Lo tiene absolutamente todo para atraparnos: acción, intriga, aventura, emoción. Es una sucesión de sorpresas que no deja indiferente.

La autora una vez más hace alarde de su prodigiosa inventiva y de su talento innato para hacer sus libros ADICTIVOS. Os aseguro que aún durmiendo una media de 3-4 horas diarias, el sueño no se convierte en impedimento para leer esta novela (os lo digo desde la propia experiencia).

Y es que el libro no concede tregua. Empieza emocionante desde el principio, sigue en la misma línea y el final consigue acentuar esa sensación emotiva.

La autora tiene ideas brillantes que nos plantea a lo largo de toda la obra. Y lo mejor: las hilvana de una manera magistral. Todos los cabos están conveniente e intrigantemente unidos. Todos los detalles tienen sentido. Y son planteados y presentados a un tiempo adecuado.

Además, creo que la primera persona es la voz más conveniente para esta historia. Nos metemos en la mente de una adolescente, la cual nos hace partícipe de sus teorías, de sus percepciones, de los motivos que la guían. Y todos los interrogantes que se plantean los vivimos como ella, desde la ignorancia y teniendo que acentuar el sentido intuitivo, contando con detalles que en un primer momento no parecen ser de demasiada relevancia. Además, se tendrán muy vedadas las fuentes de información, porque el Capitolio solo facilita la información que a ellos les conviene… Y se guardan muchísimas cosas…

En esta entrega se nos deja ver más la verdadera situación precaria que atraviesan los distritos por culpa del Capitolio. La brutalidad e inhumanidad que representan. Todo el sometimiento que imponen y la ruda manera en que lo hacen. Todo el excesivo control que ejercen. Y todo este trato, ya horrible antes de la participación de Katniss en los Juegos, se acentúa muchísimo después de que ella venciera en el brutal Reallity Show.

Katniss ha conseguido sobrevivir a la brutalidad de los Juegos del Hambre, pero eso le ha ocasionado un problema mucho más grave: la ira del Capitolio. Sus recursos para salir del atolladero fácilmente podrían definirse como un desafío al Capitolio, y los distritos, tan necesitados de esperanza, se aferran a esta chispa.

 El presidente Snow está furioso, se siente humillado y amenazado, y odia fervientemente a Katniss. Y se lo dice claramente en una entrevista privada. Ella es una chispa de esperanza que alimentada con la valentía de los demás distritos puede ser una llamarada imparable que devore al Capitolio y derroque todo su poder. Pero no es tan fácil deshacerse de Katniss. Como la figura pública que es, las apariencias lo someten, y no hay que olvidar que Katniss es adorada en el Capitolio… Aunque eso no le impide amenazarla a ella y a sus seres queridos.

Por tanto, ahora más que nunca, Katniss está en peligro. Está en el punto de mira de un presidente que dirige una ciudad que disfruta de una masacre a gran escala como lo son los Juegos del Hambre… Y si eso lo hacen sin un personal rencor, ¿qué pueden llegar a hacer contra alguien que odien?

Por tanto, Katniss se verá esclavizada por elecciones que no se avienen con sus deseos. Su vida ya no le pertenece y le tocará hacer sacrificios para poder mantener con vida a los suyos. Tendrá que olvidarse de lo que quiere, de lo que su corazón le exige y estar dispuesta a complacer los intereses que el Capitolio tiene puestos en ella con motivo de preservar su imagen poderosa e imbatible.

Pero entonces los acontecimientos siguen un curso inesperado y aterrador, y hacen su misión mucho más difícil. Y sin un preparamiento previo para digerirlo, Katniss se ve obligada a participar por segunda vez en los Juegos del Hambre.

Sin embargo, que nadie se desanime por la posible similitud que pueda llegar a esperar con el anterior libro. Nada que ver. Esta vez todo es diferente.

El Capitolio siempre ha sido despiadado, pero nunca como hasta ahora. Lo que proponen los septuagésimo quintos Juegos del Hambre es extremadamente cruel. Sin embargo, es algo imparable, y a Katniss no le quedará más remedio que verse envuelta en esta mortaja.

Sin embargo, Katniss no es una novata ahora. Y en estos Juegos adopta una actitud totalmente distinta. Su papel ya no es esconderse y sobrevivir, con la desconfianza y la desventaja como aliados. Esta vez ella pasa a ser de presa a depredadora. La reina de la jungla, vaya.

El escenario también es completamente distinto, al igual que las circunstancias. Pero ya no diré más. Todo lo relacionado a los Juegos es una deliciosa sorpresa que merece que impresione.

En este libro somos conscientes de una Katniss más madura, ya no tan ingenua. Enseguida comprende que su espíritu es demasiado fogoso para vivir en armonía con el Capitolio. Que jamás habrá una relación indiferente o cordial con la que le permitan vivir tranquilamente su vida. Que jamás la dejarán vivir, simple y llanamente. Y sabe que no le queda más que aceptarlo, asumirlo y amoldarse. Sus fantasías de una vida mejor mueren y comienza a hacer elecciones que no tienen como núcleo satisfacerla a ella misma. Empieza a hacer planes con el propósito de alentar el espíritu de la gente; con el propósito de avivar la llama cuya primera chispa ella encendió. Está dispuesta a sacrificarse por salvar a los suyos.

Sin embargo, ella no es la única que piensa en planes. Todo el país está montando planes por su cuenta.

Por otro lado, en este libro Peeta me agrada mucho más. También se ve madurez en él. Es más fuerte emocionalmente, y está puramente dispuesto a luchar por proteger lo que le importa. Su vida queda relegada a un segundo plano, y no parece inquietarlo demasiado. Es una decisión en verdad valiente que nos deja entrever la solidez de su espíritu y su indiscutible coraje. Algo que me gusta.

Sin embargo, también advierto que las fronteras de su mundo son mucho más reducidas que las de Gale. Me explico: Gale es más soñador, y tiene su visión del futuro puesta más allá de su existencia y más allá del bienestar de él y su familia. Él es un idealista cuyo mayor deseo trasciende su propia felicidad. Su mayor ambición es la absoluta libertad, desprenderse del yugo del Capitolio, poder conseguir la absoluta independencia. Por otro lado, Peeta basa sus decisiones en sus sentimientos relacionados con la gente que quiere, y está más interesado en salvar a esa gente que salvar a los distritos de la aplastante tiranía del Capitolio. Su motivación existencial es más minimalista y egoísta, por decirlo de alguna manera. Por tanto, concluyo en que el espíritu de Gale es más magnifico, más heroico y digno de fascinación; y el de Peeta, es más tierno.

En la novela también nos sorprenderán gente que hemos conocido en el anterior libro, como Haymitch o Cinna.

Haymitch es mucho más inteligente de lo que parece ser, de lo que su perpetua embriaguez puede dejar suponer. Y nos sorprenderá de veras, con todas las maquinaciones que en verdad tiene en mente, todos los planes que está dispuesto a llevar a cabo.

Cinna siempre ha podido calificarse de especial, creo yo. Siempre ha parecido no terminar de encajar en el mundo del Capitolio… Y en este tomo sabremos hasta que punto su mente y sus ideas le pertenecen.

Por otro lado también conoceremos personajes nuevos, como Finnick o Johanna, entre otros.

Finnick, un joven muy apuesto y muy buen luchador, muy fuerte, tanto mental como emocionalmente, y con un amor que resulta conmovedor pero también misterioso.

Johanna, una chica lista pero muy arisca y brusca, la cual no se molesta en aligerar el ambiente y de hecho es de las que echan más leña al fuego. Resulta bastante confusa. Es tan introvertida y se deja conocer tan poco que es difícil imaginar los motivos que la guían y discernir si es enemigo o amigo.

Finalmente decir que esta novela es, al final, un grito de rebeldía. Es un homenaje al valor y a los ideales, y a toda la lucha que conlleva llevarlos a cabo, a todo el coraje que requiere comenzar a andar el camino hacia la libertad.

Es una novela de sacrificio y fortaleza.

Es merecedora de un rotundo 10.
LIZZIE VILLKATT

viernes, 25 de mayo de 2012

BAILANDO CON EL DIABLO



Puntuación: ☆☆☆☆☆



Empezaré por advertir que mi opinión va a ser absolutamente positiva. Sherrilyn Kenyon y sus Cazadores Oscuros son una maravillosa debilidad para mí.

Ésta es la historia del Cazador Oscuro Zarek. Antes de leer su historia había leído unas pocas de otros Cazadores en las que había aparecido de refilón, y cogí con inmensas ganas el libro, pues me intrigaba muchísimo. ¿Cómo un hombre como Zarek, brusco, hostil, iracundo y lleno de odio y desprecio hacia todo el mundo, iba a ser en el amor? La verdad es un personaje difícil con el que tratar, pero Sherrilyn ha sabido escogerle la historia perfecta para él. ¡Ah, maravillosa Sherrilyn!

En éste libro descubrimos que Zarek tiene justificado el gran odio que siente hacia todo el mundo. Es un hombre que no ha conocido la ternura, la compasión, el cariño, el calor de un abrazo. Las palabras <<amistad>>, <<confianza>> y <<amor>> le son extrañas, ajenas, incomprensibles, desconocidas. Su vida ha estado regida por la crueldad, el sufrimiento, el desprecio, la injusticia y el dolor siendo esclavo griego de su propia familia. Engendrado por una violación de su padre, un violento senador romano, a su madre, una vulgar esclava, Zarek es menospreciado y rechazado tanto por el uno como por el otro. Su madre se deshace de él sin miramientos, y su padre lo acoge en su hogar, pero como chivo expiatorio de sus hijos legítimos.

Astrid por el contrario, es una ninfa que vive en el Olimpo, sobreprotegida por su madre y sus tres hermanas mayores: las Moiras. Su mundo siempre ha sido tranquilo, acogedor, hermoso, y lleno de ternura y paz. Sus hermanas le profesan todo su cariño al ser la hermana pequeña, y su madre igual. Es una ninfa de la justicia, y su trabajo consiste en juzgar a los Cazadores Oscuros. Su decisión es equivalente a la vida o la muerte.

Así es como ambos personajes tan diferentes y con tan poco en común, terminan relacionándose. 

Zarek, tras dos actos de descontrol y violencia que son decisivos para su condenación, es sometido a un juicio que determinará si es merecedor de la vida o de la muerte. Él no sabrá que está siendo juzgado durante las dos semanas en las que Astrid tendrá que ser capaz de ver algo en él que merezca perdonarle la muerte. Y tendrá que tener determinación, paciencia y fe para ello. Tendrá que ser capaz de ver tras las capas y capas de odio, resentimiento y desprecio que cubren el corazón de Zarek para encontrar algo que merezca ser salvado en él. Tendrá que ver con el corazón: “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.

En la historia se menciona al libro de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, que curiosamente es el libro favorito de ambos personajes. 

Astrid, al ser jueza y al verse en la obligación de ser imparcial y tener mano dura; al tener que ser objetiva sin dejar que los sentimientos se involucren, siente que se está volviendo, fría, insensible, de piedra. Y eso le preocupa y no le gusta. Así que el libro le sirve para consolarse, para encontrar en él un poco de sensibilidad, de bondad, de amor. 

Para Zarek, sin embargo, significan sueños, significa esperanza. La esperanza de aprender a reír algún día.

Así, ambos personajes se complementan, encontrando el uno en el otro lo que tan vehementemente anhelan.

Astrid consigue sentir con Zarek tan fuerte como nunca había sentido por nadie. Por primera vez en su vida, es capaz de sentir dolor, sufrimiento, compasión, indignación y tristeza con una intensidad como nunca. Y por ello siente deseos de abrazarlo y consolarlo, de enseñarle que hay muchísimas cosas maravillosas en la vida fuera de lo que él conoce.

Zarek descubre en Astrid un mundo desconocido y cálido para él. Un mundo del que jamás querrá verse obligado a marchar.

La historia es hermosa y tierna, con trazos de violencia y sufrimiento, pero absolutamente perfecta. Como en todos sus libros, está dotado de buenas dosis de humor y sarcasmo. Y como todos sus libros, te hace sentir el amor más apasionado en tus carnes.

Un libro de 10, sin duda.
LIZZIE VILLKATT

martes, 22 de mayo de 2012

LOS JUEGOS DEL HAMBRE



Puntuación: ☆☆☆☆




Creo que el único motivo por el que no pongo un 10 a este libro es el hecho de haberlo leído tras ver la película y que no guardase por tanto demasiadas sorpresas. Culpa mía, por tanto. Porque soy consciente de que habría sido una lectura deliciosa y adictiva de haberla leído en absoluta ignorancia.

La novela nos retrata una posible América del futuro, llamada entonces Panem, cuyo terreno se divide en 12 distritos que viven empobrecidos y sometidos por el Capitolio. Cada distrito se destaca por unas actividades o ciertos suministros que abundan en su zona: así como la pesca, la agricultura, los minerales, el carbón, las piedras preciosas, los conocimientos ingenieros, etc.

Katniss, nuestra heroína, pertenece al distrito 12, el más miserable de todos. En teoría viven del carbón que extraen de sus minas, aunque realmente apenas pueden permitirse vivir con las ganancias que aporta. Por tanto, Katniss tras la muerte de su padre sigue los pasos de este y se dedica a la caza furtiva, colándose por la valla electrificada que circunda su distrito y que la separa de un espeso bosque repleto de animales salvajes: su única esperanza de llenar el estómago de su madre y hermana.

La historia se centra en la tradición sádica de “Los juegos del hambre”, un reallity show ansioso de televisar crueldad, dolor y sufrimiento. Los juegos consisten en que 24 tributos (un chico y una chica de cada distrito escogidos al azar) luchen entre ellos, matándose los unos a los otros, hasta que solo quede un vencedor, el cual sería colmado de riquezas a lo largo de toda su vida por el precio de una conciencia contaminada de sangre e inhumanidad. Los juegos se celebran cada año y su creación fue como motivo de escarmiento para todos los distritos; en pago por una rebelión que pasó hace muchísimos años.

La autora por tanto pretende hacer una crítica social diciéndonos que somos víctimas del poder. Que nos dan una falsa sensación de libertad, un falso rayo de esperanza, mientras tiran de nuestra correa cuando creen conveniente, regodeándose del poder hacerlo. Nos tienen sujetos a un patrón de ciudadano al que todos estamos condenados. Y la inhumanidad que tan contagiosa es hoy en día, podría llevar con más facilidad de la que imaginamos a cosas tan brutales como lo es “Los juegos del hambre”. Y cómo no, la tele es el instrumento clave de hacernos llegar su mensaje. La tele es nuestro primer emisor, el que nos trasmite lo que a otros les interesa que veamos. En este caso es una manera de amenazar, de recordar el poder del mandamás y su capacidad de crueldad contra aquellos que pudieran osar enfrentarlo de cualquier manera.

Volviendo a la trama, por capricho del destino Katniss se verá concursando allí ese año, junto con Peeta Mellark, el hijo del panadero con el que jamás ha hablado pero siente una extraña conexión que no sabe definir.

Y en este macabro ambiente se desarrolla la historia, contada magistralmente en primera persona de la mano de Katniss, donde se nos describirá un mundo cruel e insólito cuya autora retrata a la perfección. Seremos testigos de la injusticia que asedia al país, de la impotencia de sus gentes, del despiadado poder de los más fuertes, de la encarnizada lucha que somos capaces de presentar por sobrevivir.

Debo alabar la imaginación de la autora, ya que el Capitolio y sus gentes, aparte de singulares son interesantes; un mundo pintoresco y extravagante de gente peculiar, tanto hablando de estética como de costumbres o de todos los aparatos de tecnología avanzada que conforman su mundo. Al igual que es imaginativa la distribución de Panem, con los detalles reglamentarios de los distritos, la clasificación concreta de actividades que los definen y la excesiva vigilancia. Y cómo no, también en lo referente a los juegos, sus reglas y la manera en que los Vigilantes pueden interceder para instigar encuentros o poner interés al asunto cuando la emoción macabra decae.

Es por tanto una delicia. Una novela entretenida, original, violenta y conmovedora. La autora consigue hacernos sentir dentro de una cárcel, como se siente Katniss, con cámaras vigilando cada uno de sus gestos y teniendo que fingir para poder seguir con vida. Obligada a dar al Capitolio la funesta diversión que encuentran en las desgracias de todos los tributos sobre la arena del juego.

Por otro lado, me parece que la trama está equilibrada y la estructura es correcta. Todo encaja a la perfección, y los acontecimientos, dentro de lo imaginativo, siguen un patrón realista. Todos los detalles están bien pensados y la autora dirige la historia de manera brillante e inteligente.

Por otro lado, los personajes tienen fuerza, aunque no están muy bien definidos, pero es normal teniendo en cuenta que se nos presentan desde el punto de vista de Katniss. Ella es una chica introvertida y poco habladora, y tenemos que arreglárnoslas para percibir a la gente de su alrededor mediante sus percepciones y las escasas conversaciones que intercambia. Sin embargo, hay personajes memorables.

¿Cómo no desternillarse y exasperarse a partes iguales ante la estridente Effie Trinket?

¿Cómo no sentir curiosidad por desentrañar la mente de Haymitch? Porque aunque vaya por la vida de borracho sarcástico, es un personaje que da que pensar, al menos a mí. Y creo que aún tendremos más noticias de él en los libros siguientes… Sospecho que su importancia en la novela aún no ha alcanzado su cenit.

¿Y cómo no querer a Cinna? El estilista, tan honesto y sencillo en medio de tanta ridícula ostentación y exageración propias del Capitolio parece haber venido de otro lugar… Y el apoyo y verdadera amistad que le brinda a Katniss resulta enternecedor. Tiene una fe en ella visible desde el principio y la ayuda enormemente dentro de lo que se le permite.

¿Y cómo no sentir ganas de proteger a la diminuta e inocente Rue? Aquella niña astuta y valiente capaz de volar sobre los árboles y de entonar cantos de ángeles, tan deseosa de compañía y calor.

Y luego tenemos a los protagonistas principales: Katniss y Peeta.

Katniss es una chica introvertida y llena de coraje, capaz de sacrificarse por lo que ama, de proteger con su vida a su familia. Es una chica repleta de fuerza y decisión, de una actitud luchadora que siempre la acompaña. No tiene miedo a la soledad, sabe congeniar con ella si hace falta. También es desconfiada y algo fría y detesta las charlas banales. Es demasiado seria y muy orgullosa. Inteligente y audaz, y muy observadora, es una autentica heroína que debe capear el mismísimo infierno.

Peeta es lo contrario a ella. Es tierno, cálido, cercano, de sonrisa fácil y sensible sin llegar a ser débil. Tiene fe y es inteligente, algo soñador y muy leal. Desde el principio se niega a ser un instrumento más del Capitolio y quiere demostrar que sigue siendo él, que no tienen el poder de transformarlo en una máquina de matar. Que ante todo sabe muy bien quién es y que no se perderá pese a estar encadenado a aquella brutalidad. Tiene las ideas bastante claras y sabe lo que quiere.

Peeta me cayó bien, sin embargo, por el momento soy del “team Gale”, como suele decirse. Es evidente que Peeta, aunque fuerte e independiente, en los juegos dependió mucho de Katniss, y de hecho, sin ella no habría sobrevivido. Es evidente que Peeta necesitaba de ella, y sin embargo, está claro que Katniss podría haber ganado sola. Sabía sustentarse sola, trepar árboles y disparar certeras flechas. Además tiene una mente despierta y agallas… Claro que Peeta le reporta seguridad y calor y le otorga fortaleza espiritual… pero su vida no dependía de ello al fin y al cabo. Sin embargo Gale, su amigo y compañero de caza en el distrito 12, es un joven independiente, valiente, luchador y protector. Y es más mi prototipo de galán.

Claro que las circunstancias han forjado sus caracteres. Katniss y Gale son muy similares, ya que ambos han tenido sobre sus hombros el peso de alimentar y cuidar de su familia. Ambos han desafiado las leyes impuestas por el Capitolio por proteger a sus seres queridos. La necesidad les ha impulsado a aferrarse a la vida, a luchar y también a acostumbrarse a las penalidades de la pobreza. Ambos son supervivientes.

En fin, por último recomendarlo encarecidamente. Lo cierto es que es un libro maravilloso, con altas dosis de originalidad, emoción y acción.

Y advertiros de que quedaréis absolutamente eclipsados y con una necesidad inenarrable de continuar con los libros siguientes.

Una historia atrapante y conmovedora.

LIZZIE VILLKATT

domingo, 20 de mayo de 2012

AMAR UNA SOLA VEZ


Puntuación: ☆☆



Me costó engancharme a este libro. 

Al principio se me hizo incluso algo aburrido. Tanto que lo dejé a medias y me puse en la lectura de otros… Pero como soy cabezona, decidí terminármelo un buen día, y conseguí superar la primera impresión de intolerancia que me suscitó la primera mitad del libro.

Realmente la novela en sí no me ha parecido grandiosa. La autora ya lleva sus años en esto y además está saga tiene ya mucho tiempo, así que pertenece a una época en la que en el género no había mucha variación, es por eso que me dio la impresión de que la novela estaba repleta de topicazos y es por ello que le cogí tirria un tiempo. Supongo que he de ser comprensiva, aceptar que estoy quemada de leer historias homogéneas que se parezcan tanto entre sí (aunque a veces una buena pluma puede hacer que hasta la historia más trillada sea destacablemente fascinante, claro está). 

Finalmente he de reconocer que la historia no estaba tan mal, aunque tampoco estará entre mis favoritas. Eso sí, me pareció fue muy breve. Es un libro que puedes leerte en una tarde tranquilamente y pasar un rato entretenido con ella. Pero me pareció que le faltaban páginas. Me pareció que el amor entre los protagonistas era muy superficial y que no se conocieron lo suficiente como para enamorarse realmente. Me pareció muy “chico guapo se deslumbra de chica guapa y viceversa. Se atontaron, se inflamaron de deseo y su amor radica en que no se les pasa el calentón que se suscitan mutuamente”. Y ya está.

Además, la autora no ahonda demasiado en los personajes. Claro que les dota de ciertos rasgos de carácter que los definen, pero no me parece que sean personajes fuertes de los que dejan huella. 

Por un lado está la protagonista, Regina o Reggie, a la que le dota de una personalidad firme y decidida y con astucia. Es una mujer de carácter, fuerte e independiente. Es capaz de salir adelante a pesar de todo y de encontrar cierta serenidad interior en medio del caos. Y aunque es una mujer que se hace respetar, creo que debería haber torturado más al chico, Nicholas, por lo que le había hecho…

Nicholas es un joven mujeriego y atormentado por sus circunstancias de nacimiento. Se refugia en una casa de soltero de Londres donde desata su pasión con innumerables mujeres. Sinceramente no me pareció un personaje muy brillante. En algunas situaciones su comportamiento estúpido me frustraba. Pero bueno…

También creo que los motivos que mantienen a los protagonistas separados no justifican demasiado dicha separación. No sé, hasta me parecen algo tontos… Claro que hay que tener en cuenta la época en la que está ambientada la historia y todas las censuras que se imponían y lo importante de la reputación de los individuos de la alta sociedad. Aún así, me dio la impresión de que le faltaba fuerza al asunto.

Por otro lado, la historia está separada en demasiados capítulos para mi gusto. Me pareció que la historia estaba dividida en muchas secuencias. Y eso tal vez hace que la historia pase como un “flash” y no la haga tan intensa.

Sin duda, lo que más me ha gustado del libro ha sido los familiares de Regina, los Malory. En el libro se presentan de manera vaga unos personajes prometedores como lo son los tíos de Regina, tan distintos entre ellos. La presencia de sus tíos y su notorio amor por su sobrina Regina dan pie a situaciones muy divertidas. Esto le otorga al libro una encantadora chispa.

Es probable que continúe con el resto de la saga, aunque desde luego no voy a pagar por ello. Si alguna se me presenta la oportunidad de hacerlo, le daré otra oportunidad a la autora, aunque por el momento me ha dejado bastante indiferente. 

LIZZIE VILLKATT